Las piezas están bañadas en oro, lo que implica un recubrimiento de una fina lámina de oro de 18 quilates, con un grosor de entre 0,1 y 0,3 micras, y acabadas con una doble capa de laca para preservar el color.
CUIDADOS PARA QUE PERDUREN LA INTENSIDAD DEL BRILLO Y EL COLOR
